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Taller de postura para la meditación

Encontrar la postura correcta para meditar no consiste en forzarte a entrar en un molde rígido, sino en cuidar tu cuerpo. Tu objetivo es simple: buscar una posición donde reduzcas al mínimo la tensión muscular y crees un espacio de calma.

Los 2 principios de una buena postura:

  1. Comodidad: Tu cuerpo debe sentirse suelto, descansado y apoyado.
  2. Claridad: La postura debe ayudarte a mantenerte alerta y despierto, evitando que te duermas.

💡 Recuerda: No hay una única postura «correcta». Lo que hoy te funciona puede cambiar según tu condición física o dolor crónico. Si necesitas adaptarte creativamente, recostarte, sentarte en una silla o cambiar de posición a mitad de la sesión, hazlo de forma suave y consciente.

Opciones de postura en el suelo (Ilustraciones)

(Aquí puedes colocar las imágenes del ilustrador J. Amores)

  • Principiante / Intermedio: Una pierna delante de la otra | Un pie en la pantorrilla.
  • Avanzado: Un pie sobre el muslo (Medio Loto) | Postura del Loto completo.

📋 Guía paso a paso: Alinea tu postura en 6 sencillos bloques

Antes de cerrar los ojos, tómate un par de minutos para revisar tu cuerpo de abajo hacia arriba:

1. La base y las rodillas

Siente el contacto con el cojín, la silla o el suelo. Si estás sentado con las piernas cruzadas, lo ideal es que ambas rodillas descansen en el suelo. Si quedan flotando, coloca un cojín o manta enrollada debajo para darles apoyo y no tensar las caderas.

2. La pelvis (el centro de gravedad)

Mueve suavemente la pelvis de un lado a otro y de adelante hacia atrás hasta encontrar un punto neutro de equilibrio y serenidad. Comprueba la altura de tu cojín: ¿estás encorvando o arqueando en exceso la espalda? Ajusta la altura según lo necesites.

3. El pecho y la respiración

Toma 3 respiraciones profundas. Con cada inhalación siente cómo se eleva y abre tu pecho; con cada exhalación, conserva esa apertura mientras relajas los músculos del tórax y la espalda.

4. Los hombros y los brazos

Deja que los hombros caigan de forma natural, ligeramente hacia atrás y hacia abajo. Apoya las manos sobre las muslos o sobre un cojín en tu regazo para que los brazos puedan descargar todo su peso sin esfuerzo.

5. El equilibrio de la cabeza (¡Pesa unos 8 kilos!)

Apenas lo notamos, pero la cabeza es muy pesada y solemos cargar el cuello de tensión para sostenerla.

  • Mueve la cabeza suavemente hacia adelante, hacia atrás y a los lados.
  • Busca el punto exacto de equilibrio en la cima de tu columna donde sientas que la cabeza flota casi sin usar los músculos del cuello.

6. Comprobación final

Haz un pequeño escaneo: ¿Tu postura es firme pero relajada? ¿Te sientes cómodo/a y a la vez alerta? Haz los últimos microajustes y comienza tu práctica.

profesora enseñando

Para profundizar la práctica de la psicologia contemplativa que subyace mindfulness y compasión te recomendamos leer los siguiente libros Kindfulness, Tú no eres tu dolor y Los 6 Pasos.

Te invitamos a ver el siguiente video de Vidyamala Burch sobre: La importancia del entrenamiento de los profeso@s de mindfulness y compasión